Complicidad y esencia en el corazón de Cádiz
Volver a encontrarnos con Macarena y Alejandro tras su gran día (que podéis recordar [aquí]) ha sido como reencontrarse con viejos amigos. Esta vez, cambiamos los nervios de la ceremonia por la calma absoluta de Vejer de la Frontera.
Vejer no es solo uno de los pueblos más bonitos de Cádiz; es un escenario donde el blanco de las cales y el dorado del sol crean una atmósfera casi irreal. Buscábamos un reportaje en modo relax, sin posados, simplemente capturando su complicidad mientras se perdían por sus rincones mágicos al atardecer.
Caminar por Vejer en una tarde cálida de verano es dejarse llevar por el silencio de sus calles y la luz que rebota en cada esquina
 
Si te gusta este estilo natural y quieres que vuestra postboda sea un paseo inolvidable por vuestro lugar favorito, hablemos. Me encantará capturar vuestra historia sin artificios